[OPINOA – UNDAV – FM Riachuelo*, 28/10/2020] La mirada indígena respecto de la salud está atravesada de conocimientos que son transmitidos de generación en generación. Son lxs adultxs mayores, lxs abuelxs quienes se encargan de que este legado de vida siga su curso, y no se pierda en el tiempo. A través de enseñanzas y conversaciones con lxs herederxs, lxs hijxs de la Pachamama, y en convivencia armónica y respeto por la Madre Tierra; lxs hermanxs de los Pueblos ancestrales nos recuerdan que el Buen Vivir es posible. El uso de hierbas medicinales es parte de su cosmovisión. La interculturalidad con la medicina occidental y el ejercicio de una buena conexión con el espíritu, es la punta del ovillo para emprender un camino saludable tanto física como espiritualmente.

Margarita Tapia pertenece a la comunidad Tiraxi, dentro del Pueblo Nación Ocloya ubicado en la provincia de Jujuy en Argentina. Es Licenciada de Educación para La Salud, trabaja en el Ministerio de Salud Pública y es Responsable Moral de la medicina tradicional y ancestral. Una de las tareas que desarrolla es la de visibilizar la medicina ancestral, y reconoce:
“En las comunidades el Buen Vivir es la búsqueda constante del bienestar con unx mismx, si estamos bien con la naturaleza vamos a estar bien de salud y en armonía. Estar bien, es cuando hacemos uso de nuestras costumbres, de nuestras tradiciones, de nuestra medicina ancestral. Cuando existe esta armonía con la madre naturaleza, cuando hay acceso a la salud, a la educación, cuando las personas somos poseedoras de nuestras tierras, entonces podemos sentirnos bien”, y reflexiona sobre sus experiencias desde la medicina tradicional y la interculturalidad con la salud ancestral: “Mi primer trabajo para la salud en comunidad fue en Abra Pampa, allí trabaje por más de 10 años, y si bien pertenezco y vivo en una Comunidad Indígena, poder vivir aquella experiencia me llenó de conocimientos y saberes. Lxs responsables de salud estamos formados a nivel académico, pero traemos con nosotrxs lo ancestral. Cuando vamos a los territorios podemos amalgamar ambos conocimientos, de esta manera se pueden entender los procesos de salud y enfermedad que tienen las comunidades.
Nuestras abuelas y abuelos nos han curado de enfermedades con las hierbas medicinales, que van complementadas de rituales de sanación: curaciones en secreto, con hierbas medicinales como la ruda, la coca, el azufre y la lumbre que pasan por todo el cuerpo, luego se pide a los Dioses mediante oraciones, a los aires, a los vientos, a la Pachamama, a la tierra, invocando por la sanación mediante tres curas diarias. Es importante mencionar que las personas que están padeciendo una enfermedad pueden tomar los yuyos que deseen o necesiten, pero también deben complementar la atención a la salud con estudios de la medicina occidental, como las colposcopias o electrocardiogramas para poder culminar de manera satisfactoria el tratamiento de una enfermedad.
En estos momentos también tenemos programas de trabajos muy fuertes desde el Ministerio de Salud, como casos de cáncer de cuello de útero, de VIH, TBC, de mamas. Trabajamos en estos programas para que se acerquen a la cosmovisión indígena, que conozcan cuál es la concepción de salud que tienen las comunidades. Desde la interculturalidad trabajamos mucho con la lengua, porque muchas veces se arman estos programas de salud a nivel nacional desde el Ministerio de Salud hacia las provincias, pero los hermanos no comprenden el mensaje, hay comunidades que hablan el guaraní o el quechua, entonces nosotros nos encargamos de transmitir esos mensajes para que puedan ser entendidos por los hermanos, y para que estos programas tengan un impacto efectivo”

Claudia Farías es Kampinta Guazú, máxima autoridad del Pueblo Guaraní en la provincia de Jujuy y es agente sanitaria. Trabaja desde hace 24 años asistiendo a sus hermanos, y respecto de la relación entre el territorio y la salud se refirió:
“Hoy la zona de la yunga, la zona selvática que habitamos los guaraníes en Jujuy, está en desequilibrio, está enferma, con todas las quemas que está sufriendo el monte. Hoy estamos enfermos, preocupados, entristecidos. Estamos perdiendo la relación con la naturaleza en donde nosotros estamos insertados y somos parte de ella. Nos ha afectado mucho la globalización, el sistema nos fue absorbiendo y debimos enfrentar nuevos desafíos en el sector de salud. Nosotros tenemos una forma de ver el mundo a nuestro favor, para nuestra salud siempre buscamos un nuevo desafío, y consiste en el equilibrio espiritual y la armonía, que se consigue en la lucha diaria, en el Buen Vivir, desde el conocimiento, desde el sentimiento, desde el respeto y desde la espiritualidad que es algo que no nos va a quitar nadie. Nuestros abuelos nos criaron con estas concepciones. Todo tiene vida, el medio ambiente es un todo, y al final en todo, también es uno mismo”.
Bartolo Vargas del Pueblo Omaguaca se refirió a la interculturalidad de salud y explicó : «las medicinas que venden en las farmacias sirven para calamar dolores de manera rápida , pero muchas veces el consumo constante por un tiempo determinado de este tipo de medicinas como los anti inflamatorios puede causar otro dolencia como malestar en el hígado por ejemplo, esto lo pude constatar a lo largo de mi carrera como enfermero. En cambio la medicina natural no tiene estas contraindicaciones porque justamente es más sana. Nosotros en nuestros territorios tenemos medicinas para todos los males»
Podés escuchar el segmento sobre este tema acá:
https://ar.radiocut.fm/audiocut/salud-es-armonia-entre-hombre-y-naturaleza/
*Esta nota forma parte de una serie de crónicas producto de la articulación entre OPINOA (Organizaciones de los Pueblos Indígenas del NorOeste Argentino), la UNDAV (Universidad Nacional de Avellaneda) como parte de la RIEDAI (Red Intercultural de Equipos de Acompañamiento Indígena), y la FM Riachuelo. Esta producción en unidad busca dar a conocer las realidades que se viven en los territorios ancestrales de primera fuente con las comunidades indígenas como protagonistas.



