[Fm Riachuelo 29/12/16] A un año del encarcelamiento de la dirigente social Milagro Sala, la sentencia, en el día de ayer, condena a tres años en suspenso, en lo que los juristas coinciden en calificar de un juicio plagado de irregularidades. Una condena que amenaza a todos los luchadores sociales.
[de Marcha por Majo Malavares] Con una condena a tres años de prisión en suspenso por un escrache al actual gobernador de Jujuy, Gerardo Morales, se sienta un precedente peligroso para la protesta social.
La dirigente social de la Túpac Amaru, Milagro Sala, fue condenada ayer a tres años de prisión en suspenso por el delito de “daños agravados”. El Tribunal Oral Federal 1 de Jujuy se expidió en el juicio donde estaba imputada por instigar a un escrache contra Gerardo Morales en 2009, cuando era senador de la Provincia.
El escrache en cuestión se trató de “huevazos” cuando Morales realizaba una presentación en el Consejo Superior de Ciencias Económicas y si bien Milagro Sala no estuvo allí, un testigo no presencial –René Arellano– presentado por la querella fue la prueba que se presentó. Arellano afirmaba que Sala los había mandado a apretar a Morales.
Además de la dirigente, se condenó a la cooperativista cooperativista Graciela López a la pena de 3 años y al cooperativista Ramón Salvatierra 2 años, como “coautores de daños agravados materiales”. La pena incluye también la orden de que realicen tres horas de trabajo comunitario semanal, en la institución Cáritas, lo cual parece hasta ridículo cuando se trata de referentes de una organización social reconocida nacionalmente.



