{"id":695,"date":"2015-03-09T18:04:00","date_gmt":"2015-03-09T18:04:00","guid":{"rendered":"http:\/\/fmriachuelo.observatorioess.org.ar\/index.php\/2015\/03\/09\/guerras-imperiales\/"},"modified":"2025-03-26T16:19:45","modified_gmt":"2025-03-26T19:19:45","slug":"guerras-imperiales","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/fmriachuelo.it10.com.ar\/index.php\/2015\/03\/09\/guerras-imperiales\/","title":{"rendered":"GUERRAS IMPERIALES"},"content":{"rendered":"<p><b><span style=\"font-size: large\"><span style=\"font-family: Verdana,sans-serif\">50 a\u00f1os de guerras imperiales: resultados y perspectivas<\/span><\/span><\/b><\/p>\n<div style=\"clear: both;text-align: center\"><a href=\"http:\/\/2.bp.blogspot.com\/-lNpmF2WqPIk\/VP3bbo2DqKI\/AAAAAAAAC7M\/q-C8R6vLJAY\/s1600\/IMperialismo.jpg\" style=\"clear: left;float: left;margin-bottom: 1em;margin-right: 1em\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" border=\"0\" src=\"http:\/\/2.bp.blogspot.com\/-lNpmF2WqPIk\/VP3bbo2DqKI\/AAAAAAAAC7M\/q-C8R6vLJAY\/s1600\/IMperialismo.jpg\" height=\"213\" width=\"320\" \/><\/a><\/div>\n<p><b><span style=\"font-size: large\"><span style=\"font-family: Verdana,sans-serif\"><strong><\/strong><\/span><\/span><\/b><span style=\"font-family: Verdana,sans-serif\">[Resumen Latinoamericano\/James Petras\/Rebelion, 9 de marzo de 2015] &#8211; En los \u00faltimos 50 a\u00f1os Estados Unidos y las potencias europeas han desatado incontables guerras imperiales en todo el mundo. La ofensiva hacia la supremac\u00eda mundial ha estado envuelta en la ret\u00f3rica del \u201cliderazgo mundial\u201d, y las consecuencias han sido devastadoras para los pueblos contra los que se han dirigido esas guerras. Las m\u00e1s grandes, largas y numerosas las ha llevado a cabo Estados Unidos. Presidentes de ambos partidos han estado al frente de esta cruzada por el poder mundial. La ideolog\u00eda que anima el imperialismo ha ido cambiando del \u201canticomunismo\u201d del pasado al \u201cantiterrorismo\u201d actual. <\/span><br \/><a name='more'><\/a><span style=\"font-family: Verdana, sans-serif\">Como parte de su proyecto de dominaci\u00f3n mundial, Washington ha utilizado y combinado muchas formas de guerra, incluyendo invasiones militares y ocupaciones; ej\u00e9rcitos mercenarios y golpes militares; adem\u00e1s de financiar partidos pol\u00edticos, ONGs y multitudes en las calles para derrocar gobiernos debidamente constituidos. Los motores de esta cruzada por el poder mundial var\u00edan seg\u00fan la localizaci\u00f3n geogr\u00e1fica y la composici\u00f3n econ\u00f3mica de los pa\u00edses destinatarios. <\/p>\n<p>Lo que queda claro cuando se analiza la construcci\u00f3n del imperio estadounidense en el \u00faltimo medio siglo es el relativo declive de los intereses econ\u00f3micos y la aparici\u00f3n de consideraciones de tipo pol\u00edtico y militar. Esto se debe en parte a la desaparici\u00f3n de los reg\u00edmenes colectivistas (la URSS y Europa Oriental) y a la conversi\u00f3n al capitalismo de China y los reg\u00edmenes de izquierdas en Asia, \u00c1frica y Latinoam\u00e9rica. El declive de las fuerzas econ\u00f3micas como motor del imperialismo es el resultado de la llegada del neoliberalismo global. La mayor\u00eda de las multinacionales de Estados Unidos y la Uni\u00f3n Europea no est\u00e1n amenazadas por nacionalizaciones o expropiaciones que podr\u00edan desencadenar una intervenci\u00f3n pol\u00edtica imperial. De hecho, incluso los reg\u00edmenes posneoliberales invitan a las multinacionales a invertir, comerciar y explotar recursos naturales. Los intereses econ\u00f3micos entran en juego en la formulaci\u00f3n de pol\u00edticas imperiales solo si (y cuando) surgen reg\u00edmenes nacionalistas que desaf\u00edan a las multinacionales estadounidenses, como en el caso de Venezuela bajo el presidente Ch\u00e1vez. <\/p>\n<p>La clave de la construcci\u00f3n del imperio estadounidense en el \u00faltimo medio siglo se halla en las configuraciones del poder pol\u00edtico, militar e ideol\u00f3gico que se han hecho con el control de las palancas del estado imperial. La historia reciente de las guerras imperiales estadounidenses ha demostrado que las prioridades militares estrat\u00e9gicas \u2013bases militares, presupuestos y burocracia\u2013 han estado muy por encima de cualquier inter\u00e9s econ\u00f3mico localizado de las multinacionales. Por otra parte, la mayor\u00eda de los gastos y las largas y costosas intervenciones militares del estado imperial estadounidense en Oriente Medio han sido a instancias de Israel. El acaparamiento de posiciones pol\u00edticas estrat\u00e9gicas en el Ejecutivo y en el Congreso por parte de la configuraci\u00f3n del poder sionista estadounidense ha reforzado la centralidad de los intereses militares en detrimento de los econ\u00f3micos. <\/p>\n<p>La \u201cprivatizaci\u00f3n\u201d de las guerras imperiales \u2013el gran aumento y uso de mercenarios contratados por el Pent\u00e1gono\u2013 ha supuesto el saqueo de decenas de miles de millones de d\u00f3lares del Tesoro estadounidense. La industria militar privada, que provee de combatientes mercenarios, se ha convertido en una fuerza muy \u201cinfluyente\u201d que est\u00e1 moldeando la naturaleza y las consecuencias del proceso de construcci\u00f3n del imperio estadounidense. <\/p>\n<p>Los estrategas militares, los defensores de los intereses coloniales israel\u00edes en Oriente Medio y las corporaciones militares y de inteligencia son actores fundamentales del estado imperial, y es su influencia en la toma de decisiones la que explica porqu\u00e9 el resultado de las guerras imperiales estadounidenses no ha sido un imperio econ\u00f3mico pr\u00f3spero y pol\u00edticamente estable. En vez de eso, sus pol\u00edticas han tenido como resultado econom\u00edas devastadas e inestables que se rebelan continuamente. <\/p>\n<p>Vamos a empezar identificando las cambiantes \u00e1reas y regiones implicadas en la construcci\u00f3n del imperio estadounidense desde mediados de los setenta hasta la actualidad. Luego examinaremos los m\u00e9todos, las fuerzas impulsoras y los resultados de la expansi\u00f3n imperial. A continuaci\u00f3n pasaremos a describir el actual mapa geopol\u00edtico de la construcci\u00f3n imperial y el car\u00e1cter variado de la resistencia antiimperialista. Concluiremos examinando el porqu\u00e9 y el c\u00f3mo de la construcci\u00f3n del imperio y, m\u00e1s concretamente, las consecuencias y los resultados de medio siglo de expansi\u00f3n imperial estadounidense. <\/p>\n<p>Imperialismo en el periodo post Vietnam: guerras por poderes en Am\u00e9rica Central, Afganist\u00e1n y el sur de \u00c1frica <\/p>\n<p>La derrota del imperialismo estadounidense en Indochina marca el final de una fase de construcci\u00f3n del imperio y el comienzo de otra: el paso de invasiones territoriales a guerras por poderes. A partir de las presidencias de Gerald Ford y James Carter, el estado imperialista estadounidense empez\u00f3 a recurrir cada vez m\u00e1s a apoderados. Reclut\u00f3, financi\u00f3 y arm\u00f3 ej\u00e9rcitos por poderes para destruir una gran variedad de reg\u00edmenes y movimientos nacionalistas y social-revolucionarios en tres continentes. Con el apoyo log\u00edstico del ej\u00e9rcito y las agencias de inteligencia paquistan\u00edes, y con el respaldo econ\u00f3mico de Arabia Saudita, Washington financi\u00f3 y arm\u00f3 fuerzas extremistas isl\u00e1micas en todo el mundo para invadir y destrozar el r\u00e9gimen afgano, laico, progresista y apoyado por la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica. <\/p>\n<p>La segunda intervenci\u00f3n por poderes tuvo lugar en el sur de \u00c1frica, donde el estado imperial estadounidense, aliado con Sud\u00e1frica, financi\u00f3 y arm\u00f3 ej\u00e9rcitos por poderes contra los reg\u00edmenes antiimperialistas de Angola y Mozambique. <\/p>\n<p>La tercera ocurri\u00f3 en Am\u00e9rica Central, donde Estados Unidos financi\u00f3, arm\u00f3 y entren\u00f3 escuadrones de la muerte en Nicaragua, El Salvador, Guatemala y Honduras para acabar con los movimientos populares y las insurgencias armadas, causando m\u00e1s de 300.000 civiles muertos. <\/p>\n<p>La \u201cestrategia de guerra por poderes\u201d del estado imperial de Estados Unidos se extendi\u00f3 a Am\u00e9rica del Sur: la CIA y el Pent\u00e1gono apoyaron golpes de Estado en Uruguay (general \u00c1lvarez), Chile (general Pinochet), Argentina (general Videla), Bolivia (general Banzer) y Per\u00fa (general Morales). La construcci\u00f3n del imperio por poderes se hizo en gran medida a instancias de las multinacionales estadounidenses, que durante ese periodo tuvieron un papel destacado a la hora de establecer las prioridades del estado imperial. <\/p>\n<p>Las guerras por poderes estuvieron acompa\u00f1adas por invasiones militares directas: la diminuta isla de Granada (1983) y Panam\u00e1 (1989) bajo los presidentes Reagan y Bush padre. Blancos f\u00e1ciles, con pocas v\u00edctimas y pocos gastos militares: ensayos generales para relanzar importantes operaciones militares en un futuro cercano. <\/p>\n<p>Lo que sorprende de las \u201cguerras por poderes\u201d son sus resultados contrapuestos. En Am\u00e9rica Central, Afganist\u00e1n y \u00c1frica esas guerras no desembocaron en pr\u00f3speras neo-colonias ni resultaron lucrativas para las corporaciones estadounidenses. En cambio, los golpes de Estado por poderes en Am\u00e9rica del Sur se tradujeron en extensas privatizaciones y abultados beneficios para las multinacionales estadounidenses. <\/p>\n<p>La guerra por poderes en Afganist\u00e1n trajo consigo el ascenso y la consolidaci\u00f3n del \u201cr\u00e9gimen isl\u00e1mico\u201d talib\u00e1n, que se opon\u00eda tanto a la influencia sovi\u00e9tica como a la expansi\u00f3n imperial estadounidense. Con el tiempo el ascenso y la consolidaci\u00f3n del nacionalismo isl\u00e1mico desafiar\u00eda a los aliados de Estados Unidos en el sur de Asia y en la regi\u00f3n del Golfo, y conducir\u00eda a la invasi\u00f3n militar estadounidense de 2001 y a una larga guerra (15 a\u00f1os) que a\u00fan no ha terminado, y que probablemente supondr\u00e1 la derrota y retirada militar de Estados Unidos. Los principales beneficiarios desde el punto de vista econ\u00f3mico fueron los clientes pol\u00edticos afganos de Washington, los \u201ccontratistas\u201d mercenarios estadounidenses, los funcionarios militares responsables de adquisiciones y los administradores coloniales que saquearon cientos de miles de millones de d\u00f3lares del Tesoro estadounidense a trav\u00e9s de transacciones ilegales o fraudulentas. <\/p>\n<p>Las multinacionales no-militares no se beneficiaron en absoluto del saqueo del Tesoro de Estados Unidos. De hecho, la guerra y el movimiento de resistencia dificultaron la entrada de capital privado estadounidense a largo plazo en Afganist\u00e1n y las regiones fronterizas lim\u00edtrofes de Pakist\u00e1n. <\/p>\n<p>La guerra por poderes en el sur de \u00c1frica arras\u00f3 las econom\u00edas locales, especialmente las econom\u00edas agr\u00edcolas nacionales, desarraig\u00f3 a millones de trabajadores y campesinos e impidi\u00f3 la entrada de las empresas petrol\u00edferas estadounidenses durante m\u00e1s de dos d\u00e9cadas. El resultado \u201cpositivo\u201d fue la des-radicalizaci\u00f3n de la elite nacionalista revolucionaria. Sin embargo, la conversi\u00f3n pol\u00edtica de los \u201crevolucionarios\u201d del sur de \u00c1frica al neoliberalismo no benefici\u00f3 demasiado a las multinacionales estadounidenses, pues los nuevos gobernantes se volvieron oligarcas clept\u00f3cratas y pusieron en marcha reg\u00edmenes patrimoniales asoci\u00e1ndose con diversas multinacionales, sobre todo asi\u00e1ticas y europeas. <\/p>\n<p>Las guerras por poderes en Am\u00e9rica Central tambi\u00e9n tuvieron resultados contrapuestos. En Nicaragua la revoluci\u00f3n sandinista derrot\u00f3 al r\u00e9gimen de Somoza apoyado conjuntamente por Estados Unidos e Israel, pero inmediatamente despu\u00e9s tuvo que enfrentarse a un ej\u00e9rcito mercenario contrarrevolucionario financiado, armado y entrenado por Estados Unidos (\u201cla contra\u201d) con base en Honduras. La guerra estadounidense destroz\u00f3 muchos proyectos econ\u00f3micos progresistas, socav\u00f3 la econom\u00eda y eventualmente deriv\u00f3 en la victoria electoral de Violeta Chamorro, que cont\u00f3 con el patrocinio y el respaldo de Estados Unidos. Dos d\u00e9cadas m\u00e1s tarde los apoderados de Estados Unidos fueron derrotados por una coalici\u00f3n pol\u00edtica liderada por sandinistas des-radicalizados. <\/p>\n<p>En El Salvador, Guatemala y Honduras, las guerras por poderes estadounidenses terminaron consolidando reg\u00edmenes clientelistas que se encargaron de destruir la econom\u00eda productiva y provocaron la huida de millones de refugiados de guerra hacia Estados Unidos. El dominio imperial estadounidense erosion\u00f3 las bases del mercado laboral productivo y engendr\u00f3 bandas asesinas de narcotraficantes. <\/p>\n<p>En resumen, en la mayor\u00eda de los casos las guerras por poderes de Estados Unidos lograron evitar el ascenso de reg\u00edmenes nacionalistas de izquierdas, pero tambi\u00e9n condujeron a la destrucci\u00f3n de las bases econ\u00f3micas y pol\u00edticas de un imperio neocolonial pr\u00f3spero y estable. <\/p>\n<p>El imperialismo estadounidense en Am\u00e9rica Latina: estructura variable, contingencias internas y externas, prioridades cambiantes y restricciones globales <\/p>\n<p>Para entender las operaciones, la estructura y la actuaci\u00f3n del imperialismo estadounidense en Am\u00e9rica Latina es necesario reconocer la constelaci\u00f3n de fuerzas rivales que ha moldeado las pol\u00edticas del estado imperial. A diferencia de lo que ha ocurrido en Oriente Medio, donde la facci\u00f3n militarista-sionista ha establecido su hegemon\u00eda, en Am\u00e9rica Latina las multinacionales han jugado un papel fundamental dirigiendo la pol\u00edtica del estado imperial. En Am\u00e9rica Latina, los militaristas desempe\u00f1aron un papel mucho menos destacado, limitado por (1) el poder de las multinacionales, (2) el giro del poder pol\u00edtico de la derecha a la centro-izquierda, y (3) el impacto de la crisis econ\u00f3mica y el auge de las materias primas. <\/p>\n<p>Al contrario que en Oriente Medio, la configuraci\u00f3n del poder sionista ha tenido poca influencia en la pol\u00edtica del estado imperial en esta regi\u00f3n, ya que los intereses israel\u00edes se concentran en Oriente Medio y, con la posible excepci\u00f3n de Argentina, Am\u00e9rica Latina no es una prioridad. <\/p>\n<p>Durante m\u00e1s de un siglo y medio, las multinacionales y los bancos estadounidenses dominaron y dictaron la pol\u00edtica imperial de Estados Unidos hacia Am\u00e9rica Latina. Las fuerzas armadas estadounidenses y la CIA fueron instrumentos del imperialismo econ\u00f3mico mediante la intervenci\u00f3n directa (invasiones), \u201cgolpes militares\u201d por poderes, o la combinaci\u00f3n de ambos. <\/p>\n<p>El poder econ\u00f3mico imperial estadounidense en Am\u00e9rica Latina alcanz\u00f3 su punto m\u00e1s alto entre 1975 y 1999. Por medio de golpes militares por poderes, invasiones militares directas (Rep\u00fablica Dominicana, Panam\u00e1, Granada) y elecciones controladas civil y militarmente se crearon estados vasallos y se impusieron nuevos gobernantes clientelistas. <\/p>\n<p>Los resultados fueron el desmantelamiento del estado de bienestar y la imposici\u00f3n de pol\u00edticas neoliberales. El estado imperial dirigido por las multinacionales, y sus ap\u00e9ndices financieros internacionales (FMI, BM, BID) se encargaron de privatizar sectores econ\u00f3micos estrat\u00e9gicos muy lucrativos, se hicieron con el control del comercio y proyectaron un plan de integraci\u00f3n regional que afianz\u00f3 el dominio imperial de Estados Unidos. <\/p>\n<p>La expansi\u00f3n econ\u00f3mica imperial en Am\u00e9rica Latina no fue simplemente el resultado de las estructuras y las din\u00e1micas internas de las multinacionales, sino que dependi\u00f3 de (1) la receptividad del pa\u00eds \u201canfitri\u00f3n\u201d o, m\u00e1s exactamente, de la correlaci\u00f3n interna de las fuerzas de clase en Am\u00e9rica Latina, las cuales a su vez giraban en torno al (2) desempe\u00f1o de la econom\u00eda: su crecimiento o su susceptibilidad a las crisis. <\/p>\n<p>Am\u00e9rica Latina demuestra que contingencias como la desaparici\u00f3n de los reg\u00edmenes clientelistas y de las clases colaboradoras pueden tener un impacto negativo enorme en las din\u00e1micas del imperialismo, socavando el poder del estado imperial y revirtiendo el avance econ\u00f3mico de las multinacionales. <\/p>\n<p>El avance del imperialismo econ\u00f3mico de Estados Unidos durante el periodo que va desde 1975 hasta el a\u00f1o 2000 qued\u00f3 patente en la adopci\u00f3n de pol\u00edticas neoliberales, el saqueo de los recursos nacionales, el incremento de deudas il\u00edcitas y la transferencia de miles de millones de d\u00f3lares al exterior. Sin embargo, la concentraci\u00f3n de riqueza y propiedad desencaden\u00f3 una profunda crisis socioecon\u00f3mica en toda la regi\u00f3n, la cual eventualmente condujo al derrocamiento o destituci\u00f3n de los colaboradores imperiales en Ecuador, Bolivia, Venezuela, Argentina, Brasil, Uruguay, Paraguay y Nicaragua. En Brasil y en los pa\u00edses andinos surgieron poderosos movimientos sociales antiimperialistas, sobre todo en el campo. En las ciudades, los movimientos de trabajadores desempleados y los sindicatos de empleados p\u00fablicos de Argentina y Uruguay encabezaron cambios electoral<br \/>\nes, instalando en el poder gobiernos de centro-izquierda que \u201cre-negociaron\u201d las relaciones con el estado imperial estadounidense. <\/p>\n<p>La influencia de las multinacionales estadounidenses en Am\u00e9rica Latina se fue debilitando. Ya no pod\u00edan contar con la bater\u00eda completa de recursos militares del estado imperial para intervenir e imponer de nuevo presidentes clientelistas neoliberales, pues sus prioridades militares estaban en otra parte: Oriente Medio, el sur de Asia y el norte de \u00c1frica. <\/p>\n<p>A diferencia del pasado, las multinacionales estadounidenses en Am\u00e9rica Latina no contaron con dos puntales esenciales del poder: el pleno respaldo de las fuerzas armadas estadounidenses y los poderosos reg\u00edmenes c\u00edvico-militares clientelistas de Estados Unidos en Am\u00e9rica Latina. <\/p>\n<p>El plan de las multinacionales estadounidenses de una integraci\u00f3n en torno a Estados Unidos fue rechazado por los gobiernos de centro-izquierda. El estado imperial recurri\u00f3 entonces a los acuerdos de libre comercio con M\u00e9xico, Chile, Colombia, Panam\u00e1 y Per\u00fa. Como resultado de la crisis econ\u00f3mica y del colapso de la mayor\u00eda de las econom\u00edas latinoamericanas, el \u201cneoliberalismo\u201d, la ideolog\u00eda de la penetraci\u00f3n econ\u00f3mica imperial, qued\u00f3 desacreditado y sus partidarios fueron marginados. <\/p>\n<p>Los cambios en la econom\u00eda mundial tuvieron un impacto profundo en las relaciones comerciales y de inversi\u00f3n entre Estados Unidos y Am\u00e9rica Latina. El crecimiento din\u00e1mico de China, el subsiguiente auge de la demanda y el aumento de los precios de las materias primas condujo a un considerable debilitamiento del dominio estadounidense en los mercados latinoamericanos. <\/p>\n<p>Los pa\u00edses latinoamericanos diversificaron el comercio, buscaron y encontraron nuevos mercados exteriores, especialmente China. El incremento de los ingresos de las exportaciones se tradujo en una mayor capacidad de autofinanciaci\u00f3n. Y tanto el FMI, como el BM y el BID, los instrumentos econ\u00f3micos que sirvieron para impulsar las imposiciones econ\u00f3micas de Estados Unidos (\u201ccondicionalidad\u201d), fueron orillados. <\/p>\n<p>El estado imperial estadounidense se enfrent\u00f3 a reg\u00edmenes latinoamericanos que adoptaron opciones econ\u00f3micas, mercados y medidas de financiamiento muy diversas. Con considerable apoyo popular en sus pa\u00edses y los mandos civil y militar unificados, Am\u00e9rica Latina fue saliendo t\u00edmidamente de la esfera estadounidense de dominaci\u00f3n imperialista. <\/p>\n<p>El estado imperial y sus multinacionales, enormemente inspirados por los \u201c\u00e9xitos\u201d cosechados en los noventa, respondieron al debilitamiento de su influencia utilizando el m\u00e9todo de \u201censayo y error\u201d para enfrentar los nuevos obst\u00e1culos del siglo XXI. Los responsables de la pol\u00edtica estadounidense, con el respaldo de las multinacionales, continuaron apoyando a los fracasados reg\u00edmenes neoliberales, perdiendo toda credibilidad en Am\u00e9rica Latina. El estado imperial no supo adaptarse a los cambios, lo que hizo que aumentara la oposici\u00f3n popular y de los gobiernos de centro-izquierda a los \u201cmercados libres\u201d y la desregulaci\u00f3n bancaria. A diferencia de las reformas sociales promovidas por el presidente Kennedy v\u00eda la \u201cAlianza para el Progreso\u201d para contrarrestar el impacto generado por la revoluci\u00f3n cubana, esta vez no se dise\u00f1aron programas de ayuda econ\u00f3mica a gran escala para imponerse a la centro-izquierda, quiz\u00e1s debido a las restricciones presupuestarias derivadas de las costosas guerras en otros lugares. <\/p>\n<p>La desaparici\u00f3n de los reg\u00edmenes neoliberales, el pegamento que mantuvo unidas a las diferentes facciones del estado imperial, dio lugar a propuestas rivales de c\u00f3mo recuperar el dominio. La \u201cfacci\u00f3n militarista\u201d recurri\u00f3 a (y revivi\u00f3) la f\u00f3rmula del golpe militar para llevar a cabo la restauraci\u00f3n: se organizaron golpes de Estado en Venezuela, Ecuador, Bolivia, Honduras y Paraguay; salvo los dos \u00faltimos, todos fracasaron. La derrota de los representantes de Estados Unidos consolid\u00f3 los reg\u00edmenes independientes y antiimperialistas de centro-izquierda. Incluso el \u201c\u00e9xito\u201d del golpe estadounidense en Honduras tuvo como consecuencia una importante derrota diplom\u00e1tica: los gobiernos latinoamericanos condenaron el golpe de Estado y el papel de Estados Unidos, lo que termin\u00f3 aislando a Washington todav\u00eda m\u00e1s. <\/p>\n<p>La derrota de la estrategia militarista reforz\u00f3 la facci\u00f3n pol\u00edtico-diplom\u00e1tica del estado imperial. Con propuestas positivas hacia los en apariencia \u201creg\u00edmenes de centro-izquierda\u201d, esta facci\u00f3n gan\u00f3 influencia diplom\u00e1tica, mantuvo los v\u00ednculos militares y contribuy\u00f3 a la expansi\u00f3n de las multinacionales en Uruguay, Brasil, Chile y Per\u00fa. Con los dos \u00faltimos pa\u00edses la facci\u00f3n econ\u00f3mica del estado imperial consolid\u00f3 acuerdos bilaterales de libre comercio. <\/p>\n<p>Una tercera facci\u00f3n corporativo-militar, que se solapa con las otras dos, combin\u00f3 cambios diplom\u00e1tico-pol\u00edticos hacia Cuba con una estrategia muy agresiva de desestabilizaci\u00f3n pol\u00edtica dirigida al \u201ccambio de r\u00e9gimen\u201d (golpe de Estado) en Venezuela. <\/p>\n<p>La heterogeneidad de las facciones del estado imperial y sus orientaciones enfrentadas refleja la complejidad de los intereses implicados en la construcci\u00f3n del imperio en Am\u00e9rica Latina y tiene como consecuencia pol\u00edticas aparentemente contradictorias, un fen\u00f3meno que resulta menos evidente en Oriente Medio, donde la configuraci\u00f3n del poder militarista-sionista domina la formulaci\u00f3n de pol\u00edticas imperiales. <\/p>\n<p>Por ejemplo, el aumento de las bases militares y las operaciones contrainsurgentes en Colombia (una prioridad de la facci\u00f3n militarista) se acompa\u00f1a de acuerdos bilaterales de libre comercio y negociaciones de paz entre el gobierno de Santos y la insurgencia armada de las FARC (una prioridad de la facci\u00f3n de las multinacionales). <\/p>\n<p>Recuperar el dominio imperial en Argentina supone (1) maximizar las posibilidades electorales del jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, el neoliberal Mauricio Macri; (2) apoyar al conglomerado medi\u00e1tico imperial, Clar\u00edn, enfrentando la legislaci\u00f3n que desconcentra el monopolio medi\u00e1tico; (3) explotar la muerte del fiscal Alberto Nisman, colaborador de la CIA y el Mossad, para desacreditar al gobierno de Kirchner-Fern\u00e1ndez; y (4) respaldar a los fondos de inversi\u00f3n especuladores (buitres) en Nueva York para exigir el pago de intereses desorbitados y, con la ayuda de resoluciones judiciales cuestionables, bloquear el acceso de Argentina a los mercados internacionales. <\/p>\n<p>Tanto la facci\u00f3n militarista como la de las multinacionales del estado imperial coinciden en apoyar una estrategia electoral y golpista con m\u00faltiples flancos, la cual busca restaurar el poder de un r\u00e9gimen neoliberal controlado por Estados Unidos. <\/p>\n<p>Las contingencias que evitaron la recuperaci\u00f3n del poder imperial durante la pasada d\u00e9cada act\u00faan ahora a la inversa. La ca\u00edda del precio de las materias primas ha debilitado a los gobiernos posneoliberales en Venezuela, Argentina y Ecuador. La decadencia de los movimientos antiimperialistas a consecuencia de las t\u00e1cticas de cooptaci\u00f3n de centro-izquierda ha reforzado las protestas y a los movimientos de derechas apoyados por el estado imperial. El menor crecimiento de China ha afectado a las estrategias de diversificaci\u00f3n del mercado latinoamericano. El equilibrio interno de las fuerzas de clase se ha desplazado hacia la derecha, hacia los clientes pol\u00edticos de Estados Unidos en Brasil, Argentina, Per\u00fa y Paraguay. <\/p>\n<p>Reflexiones te\u00f3ricas sobre la construcci\u00f3n del imperio en Am\u00e9rica Latina <\/p>\n<p>La construcci\u00f3n del imperio estadounidense en Am\u00e9rica Latina es un proceso c\u00edclico que refleja los cambios estructurales registrados en el poder pol\u00edtico y la reestructuraci\u00f3n de la econom\u00eda mundial: fuerzas y fact<br \/>\nores que \u201cignoran\u201d el estado imperial y la tendencia del capital a acumularse. La acumulaci\u00f3n y expansi\u00f3n del capital no dependen simplemente de las fuerzas impersonales \u201cdel mercado\u201d, pues las relaciones sociales bajo las cuales funciona el \u201cmercado\u201d operan dentro de los l\u00edmites de la lucha de clase. <\/p>\n<p>La pieza central de las acciones del estado imperial, a saber, las largas guerras territoriales en Oriente Medio, est\u00e1n ausentes en Am\u00e9rica Latina. Lo que mueve la pol\u00edtica del estado imperial estadounidense es la b\u00fasqueda de recursos (agro-mineros), fuerza de trabajo (empleados por cuenta propia con bajos ingresos) y mercados (tama\u00f1o y poder adquisitivo de 600 millones de consumidores). Detr\u00e1s de la expansi\u00f3n imperial se hallan los intereses econ\u00f3micos de las multinacionales. <\/p>\n<p>Aun cuando en este caso se hubiera podido sacar partido de una posici\u00f3n geoestrat\u00e9gica ventajosa \u2013el Caribe, Am\u00e9rica Central y Am\u00e9rica del Sur est\u00e1n situados m\u00e1s cerca de Estados Unidos\u2013 predominan los objetivos econ\u00f3micos, no los militares. <\/p>\n<p>Sin embargo, la facci\u00f3n militarista-sionista del estado imperial ignora estos motivos econ\u00f3micos tradicionales y deliberadamente opta por actuar teniendo en cuenta otras prioridades: el control de las zonas productoras de petr\u00f3leo, la destrucci\u00f3n de las naciones o los movimientos isl\u00e1micos, o simplemente acabar con los adversarios antiimperialistas. La facci\u00f3n militarista-sionista consider\u00f3 que los \u201cbeneficios\u201d para Israel, su supremac\u00eda militar en Oriente Medio, eran m\u00e1s importantes que asegurar la supremac\u00eda econ\u00f3mica de Estados Unidos en Am\u00e9rica Latina. Este hecho se observa claramente si analizamos las prioridades imperiales en funci\u00f3n de los recursos estatales utilizados para fines pol\u00edticos. <\/p>\n<p>Incluso si tenemos en cuenta el objetivo de la \u201cseguridad nacional\u201d y lo interpretamos en su sentido m\u00e1s amplio de garantizar la seguridad de los territorios nacionales del imperio, el ataque militar estadounidense a pa\u00edses isl\u00e1micos impulsado por la ideolog\u00eda islamof\u00f3bica concomitante, los asesinatos masivos y el desarraigo de millones de musulmanes resultantes han producido el efecto contrario: terrorismo rec\u00edproco. Las \u201cguerras totales\u201d de Estados Unidos contra civiles han provocado ataques islamistas contra ciudadanos occidentales. <\/p>\n<p>Los pa\u00edses latinoamericanos a los que apunta el imperialismo econ\u00f3mico son menos beligerantes que los pa\u00edses de Oriente Medio que est\u00e1n en la mira de los militaristas estadounidenses. Un an\u00e1lisis coste\/beneficio demostrar\u00eda el car\u00e1cter absolutamente \u201cirracional\u201d de la estrategia militarista. Sin embargo, si tenemos en cuenta la composici\u00f3n y los intereses concretos que mueven individualmente a los responsables de las pol\u00edticas del estado imperial, vemos que existe algo as\u00ed como una perversa \u201cracionalidad\u201d. Los militaristas defienden la \u201cracionalidad\u201d de costosas e interminables guerras esgrimiendo las ventajas de adue\u00f1arse de \u201clas puertas al petr\u00f3leo\u201d mientras que los sionistas esgrimen el mayor poder regional alcanzado por Israel. <\/p>\n<p>Si bien durante m\u00e1s de un siglo Am\u00e9rica Latina fue un objetivo prioritario de la conquista econ\u00f3mica imperial, en el siglo XXI ha perdido su primac\u00eda a favor de Oriente Medio. <\/p>\n<p>La desaparici\u00f3n de la URSS y la conversi\u00f3n de China al capitalismo <\/p>\n<p>El mayor impulso hacia la exitosa expansi\u00f3n imperial de Estados Unidos no se lo dieron las guerras por poderes ni las invasiones militares. M\u00e1s bien, el imperio estadounidense logr\u00f3 su mayor crecimiento y conquista con la ayuda de l\u00edderes pol\u00edticos clientelistas, organizaciones y estados vasallos en la URSS, Europa del Este, los estados b\u00e1lticos, los Balcanes y el C\u00e1ucaso. La estrategia de penetraci\u00f3n pol\u00edtica y financiaci\u00f3n a gran escala y a largo plazo que llevaron a cabo Estados Unidos y la Uni\u00f3n Europea contribuy\u00f3 de manera exitosa al derrumbe de los reg\u00edmenes colectivistas de Rusia y la URSS y a la aparici\u00f3n de estados vasallos. Estos pronto estar\u00edan a disposici\u00f3n de la OTAN y ser\u00edan incorporados a la Uni\u00f3n Europea. Bonn se anexion\u00f3 Alemania Oriental y domin\u00f3 los mercados de Polonia, la Rep\u00fablica Checa y otros estados de Europa Central. Los banqueros de Estados Unidos y Londres colaboraron con los mafiosos oligarcas ruso-israel\u00edes en actividades conjuntas para llevar a cabo el expolio de recursos, industrias, bienes inmuebles y fondos de pensiones. La Uni\u00f3n Europea explot\u00f3 a decenas de millones de cient\u00edficos, ingenieros y trabajadores altamente cualificados import\u00e1ndolos, o bien despoj\u00e1ndolos de los derechos laborales y las prestaciones del estado de bienestar y sirvi\u00e9ndose de ellos como mano de obra barata en sus propios pa\u00edses. <\/p>\n<p>El \u201cimperialismo por invitaci\u00f3n\u201d avalado por el r\u00e9gimen vasallo de Yeltsin se apropi\u00f3 muy f\u00e1cilmente de la riqueza rusa. Las fuerzas militares del Pacto de Varsovia entraron a formar parte de una legi\u00f3n extranjera en las guerras imperiales de Estados Unidos en Afganist\u00e1n, Iraq y Siria. Sus instalaciones militares fueron convertidas en bases militares y emplazamientos de misiles para cercar a Rusia. <\/p>\n<p>La conquista imperial estadounidense del Este cre\u00f3 un \u201cmundo unipolar\u201d, en el cual los responsables de la toma de decisiones y estrategas de Washington creyeron que, como potencia mundial suprema, podr\u00edan intervenir impunemente. <\/p>\n<p>El alcance y la profundidad del imperio mundial estadounidense se ampliaron con la incorporaci\u00f3n de China al capitalismo y la invitaci\u00f3n de su gobierno a las multinacionales de Estados Unidos y la Uni\u00f3n Europea a entrar y explotar la mano de obra barata del pa\u00eds. La expansi\u00f3n global del imperio estadounidense reforz\u00f3 la sensaci\u00f3n de poder ilimitado, alentando a sus gobernantes a ejercer dicho poder contra cualquier adversario o competidor. <\/p>\n<p>Entre 1990 y 2000, Estados Unidos llev\u00f3 sus bases militares hasta la frontera de Rusia. Las multinacionales estadounidenses fortalecieron su posici\u00f3n en China e Indochina. Los reg\u00edmenes clientelistas de Estados Unidos en Am\u00e9rica Latina desmantelaron sus econom\u00edas nacionales, privatizando y desnacionalizando m\u00e1s de cinco mil empresas p\u00fablicas de sectores estrat\u00e9gicos lucrativas. Todos los sectores se vieron afectados: recursos naturales, transportes, telecomunicaciones y finanzas. <\/p>\n<p>A lo largo de los a\u00f1os noventa, Estados Unidos sigui\u00f3 expandi\u00e9ndose mediante la estrategia de la penetraci\u00f3n pol\u00edtica y la fuerza militar. El presidente George H. W. Bush emprendi\u00f3 una guerra contra Iraq. Clinton bombarde\u00f3 Yugoslavia, y Alemania y la Uni\u00f3n Europea se unieron a Estados Unidos para dividir Yugoslavia en \u201cmini-estados\u201d. <\/p>\n<p>El crucial a\u00f1o 2000: la cima y el declive del imperio <\/p>\n<p>El r\u00e1pido y amplio proceso de expansi\u00f3n imperial, entre 1989 y 1999, las conquistas f\u00e1ciles y el expolio concomitante crearon las condiciones para el declive del imperio de Estados Unidos. <\/p>\n<p>El saqueo y empobrecimiento de Rusia condujo a la aparici\u00f3n de un nuevo liderazgo bajo el presidente Putin, que estaba decidido a reconstruir el estado y la econom\u00eda y poner fin al vasallaje. <\/p>\n<p>El liderazgo chino aprovech\u00f3 su dependencia del capital y la tecnolog\u00eda de Occidente para crear una poderosa econom\u00eda exportadora e impulsar el crecimiento de un din\u00e1mico complejo industrial nacional p\u00fablico-privado. Los centros financieros imperiales que hab\u00edan florecido al calor de una regulaci\u00f3n excesivamente laxa quebraron. Los cimientos dom\u00e9sticos del imperio se estremecieron. La m\u00e1quina de guerra imperial tuvo que competir con el sector financiero por las partidas presupuestarias y los subsidios federales. <\/p>\n<p>El crecimiento f\u00e1cil condujo a la expansi\u00f3n excesiva del imperio. Las zonas de conflicto se multiplica<br \/>\nron en todo el mundo, reflejo del resentimiento y la hostilidad ante la destrucci\u00f3n provocada por los bombardeos y las invasiones. Los gobernantes clientelistas, estrechos colaboradores del imperio, vieron debilitado su poder. El imperio mundial super\u00f3 la capacidad de Estados Unidos para controlar satisfactoriamente a sus nuevos estados vasallos. Los puestos avanzados coloniales reclamaron nuevos env\u00edos de tropas y armas y nuevas inyecciones de dinero, en un momento en el que contrarrestar las tensiones internas exig\u00eda el recorte y el repliegue. <\/p>\n<p>Todas las conquistas recientes \u2013fuera de Europa\u2013 fueron muy costosas. La sensaci\u00f3n de invencibilidad e impunidad llev\u00f3 a los dise\u00f1adores del imperio a sobrestimar su capacidad de expandirse, de mantener el control y de contener la inevitable resistencia antiimperialista. <\/p>\n<p>Las crisis y el colapso de los estados vasallos neoliberales en Am\u00e9rica Latina se aceleraron. Las revueltas antiimperialistas se extendieron desde Venezuela (1999) hasta Argentina (2001), Ecuador (2000-2005) y Bolivia (2003-2005). Surgieron reg\u00edmenes de centro-izquierda en Brasil, Uruguay y Honduras. Los movimientos de masas conformados por comunidades ind\u00edgenas y mineras tomaron un nuevo impulso en las zonas rurales. Los planes imperiales que se hab\u00edan elaborado para garantizar la integraci\u00f3n centrada en Estados Unidos fueron rechazados. En su lugar proliferaron m\u00faltiples acuerdos regionales que exclu\u00edan a Estados Unidos: ALBA, UNASUR, CELAC. La rebeli\u00f3n interna de Am\u00e9rica Latina coincidi\u00f3 con el ascenso econ\u00f3mico de China. Un prolongado auge de las materias primas debilit\u00f3 seriamente la supremac\u00eda imperial estadounidense. Estados Unidos ten\u00eda pocos aliados locales en Am\u00e9rica Latina y compromisos excesivamente ambiciosos para controlar Oriente Medio, el sur de Asia y el norte de \u00c1frica. <\/p>\n<p>Washington perdi\u00f3 su mayor\u00eda autom\u00e1tica en Am\u00e9rica Latina: su apoyo a los golpes de Estado en Honduras y Paraguay, su intervenci\u00f3n en Venezuela (2001) y el embargo en contra de Cuba fueron repudiados por todos los gobiernos, incluso por los aliados conservadores. <\/p>\n<p>Washington se dio cuenta de que resultaba mucho menos sencillo defender un imperio global que establecerlo. Los estrategas imperiales en Washington vieron las guerras de Oriente Medio a trav\u00e9s del prisma de las prioridades militares israel\u00edes, ignorando los intereses econ\u00f3micos globales de las multinacionales. <\/p>\n<p>Los estrategas militares imperiales sobrestimaron la capacidad militar de vasallos y clientes, a los que Estados Unidos prepar\u00f3 muy mal para gobernar en pa\u00edses con movimientos armados de resistencia nacional. Aumentaron las guerras, las invasiones y las ocupaciones militares. A Iraq y Afganist\u00e1n se sumaron Yemen, Somalia, Libia, Siria y Paquist\u00e1n. Los gastos del estado imperial estadounidense excedieron con mucho cualquier transferencia de riqueza desde los pa\u00edses ocupados. <\/p>\n<p>Cientos de miles de millones de d\u00f3lares del Tesoro estadounidense fueron saqueados por una enorme burocracia mercenaria civil y militar. <\/p>\n<p>El papel central de las guerras de conquista destroz\u00f3 la infraestructura institucional y las bases econ\u00f3micas necesarias para que las multinacionales pudieran instalarse y ganar dinero. <\/p>\n<p>Aferrado a las ideas estrat\u00e9gicas militares de imperio, el liderazgo militar-pol\u00edtico del estado imperial dise\u00f1\u00f3 una ideolog\u00eda global para justificar y fundamentar una pol\u00edtica de guerra permanente y m\u00faltiple. La doctrina de la \u201cguerra al terror\u201d justific\u00f3 la guerra en todas partes y en ninguna. La doctrina era \u201cel\u00e1stica\u201d, se pod\u00eda adaptar a cada zona de conflicto e invitaba a nuevos compromisos militares: Afganist\u00e1n, Libia, Ir\u00e1n y el L\u00edbano fueron designados como zonas de guerra. La \u201cdoctrina del terror\u201d, de alcance global, ofreci\u00f3 una justificaci\u00f3n para m\u00faltiples guerras y para la destrucci\u00f3n (no explotaci\u00f3n) masiva de sociedades y recursos econ\u00f3micos. Sobre todo, la \u201cguerra contra el terrorismo\u201d justific\u00f3 la tortura (Abu Ghraib), los campos de concentraci\u00f3n (Guant\u00e1namo) y los objetivos civiles (v\u00eda drones) en cualquier parte. Las tropas fueron retiradas y enviadas de nuevo a Afganist\u00e1n e Iraq a medida que aumentaba la resistencia. Miles de efectivos de las fuerzas especiales estuvieron en activo en montones de pa\u00edses, sembrando el caos y la muerte. <\/p>\n<p>Adem\u00e1s, el violento desarraigo, la degradaci\u00f3n y la estigmatizaci\u00f3n de pueblos isl\u00e1micos enteros propag\u00f3 la violencia en los centros imperiales de Par\u00eds, Nueva York, Londres, Madrid y Copenhague. La globalizaci\u00f3n del terror del estado imperial se tradujo en terror individual. <\/p>\n<p>El terror imperial dio lugar al terror al interior de los estados: el primero de forma sostenida, abarcando civilizaciones enteras, conducido y justificado por representantes pol\u00edticos electos y autoridades militares. El segundo mediante un grupo transversal de \u201cinternacionalistas\u201d que inmediatamente se identificaron con las v\u00edctimas del terror del estado imperial. <\/p>\n<p>El imperialismo contempor\u00e1neo: perspectivas presentes y futuras <\/p>\n<p>Para entender el futuro del imperialismo estadounidense es importante resumir y evaluar la experiencia y las pol\u00edticas del \u00faltimo cuarto de siglo. <\/p>\n<p>Entre 1990 y 2015 observamos un declive econ\u00f3mico, pol\u00edtico e incluso militar en la construcci\u00f3n del imperio estadounidense en la mayor\u00eda de regiones del mundo, aunque el proceso no es lineal y probablemente tampoco irreversible. <\/p>\n<p>A pesar de que en Washington se ha hablado mucho de la necesidad de reconfigurar las prioridades imperiales para tener en cuenta los intereses econ\u00f3micos de las multinacionales, se ha conseguido muy poco\u2026 La estrategia de Obama de \u201cbascular hacia Asia\u201d se ha concretado en nuevos acuerdos militares con Jap\u00f3n, Australia y Filipinas alrededor de China, y refleja la incapacidad de dise\u00f1ar acuerdos de libre comercio que excluyan a este pa\u00eds. Entre tanto, Estados Unidos ha reanudado la guerra y ha vuelto a entrar en Iraq y Afganist\u00e1n, adem\u00e1s de haber iniciado nuevas guerras en Siria y Ucrania. Est\u00e1 claro que la primac\u00eda de la facci\u00f3n militarista sigue siendo el factor determinante en el dise\u00f1o de las pol\u00edticas del estado imperial. <\/p>\n<p>El motor militar imperial es a\u00fan m\u00e1s evidente en la intervenci\u00f3n estadounidense en apoyo del golpe de Estado en Ucrania y la decisi\u00f3n subsiguiente de financiar y armar a la junta de Kiev. La ofensiva imperial en Ucrania y los planes para incorporarla a la Uni\u00f3n Europea y la OTAN constituyen una flagrante agresi\u00f3n militar: la extensi\u00f3n de las bases, las instalaciones y las maniobras militares estadounidenses hasta la frontera de Rusia, junto con la imposici\u00f3n de sanciones econ\u00f3micas, han perjudicado duramente el comercio y las inversiones estadounidenses en Rusia. La construcci\u00f3n del imperio estadounidense sigue dando prioridad a la expansi\u00f3n militar incluso a costa de los intereses econ\u00f3micos imperiales occidentales en Europa. <\/p>\n<p>El bombardeo de Libia por parte de Estados Unidos y la Uni\u00f3n Europea arruin\u00f3 el floreciente comercio y los acuerdos de inversi\u00f3n entre las multinacionales imperiales del petr\u00f3leo y el gas y el gobierno de Gadafi\u2026 Los ataques a\u00e9reos de la OTAN destrozaron la econom\u00eda, la sociedad y el orden pol\u00edtico, convirtiendo Libia en un territorio invadido por clanes enfrentados, bandas, terroristas y la violencia armada. <\/p>\n<p>Durante el \u00faltimo medio siglo, el liderazgo pol\u00edtico y las estrategias del estado imperial han cambiado dr\u00e1sticamente. En el periodo que va de 1975 hasta 1990 las multinacionales tuvieron un papel central marcando la direcci\u00f3n de la pol\u00edtica del estado imperial: aprovechando los mercados asi\u00e1ticos, negociando la apertura del mercado con China, promoviendo y apoyando gobiernos neoliberales<br \/>\n militares y civiles en Am\u00e9rica Latina, e instalando y financiando gobiernos pro-capitalistas en Rusia, Europa del Este, los Balcanes y los estados b\u00e1lticos. Incluso en los casos donde el estado imperial recurri\u00f3 a la intervenci\u00f3n militar, Yugoslavia e Iraq, los bombardeos crearon oportunidades econ\u00f3micas favorables para las multinacionales estadounidenses. El gobierno de Bush padre favoreci\u00f3 los intereses petroleros de Estados Unidos mediante el programa \u201cpetr\u00f3leo por comida\u201d acordado con Sadam Husein en Iraq. <\/p>\n<p>Por su parte, Clinton promovi\u00f3 gobiernos de libre comercio en los mini-estados resultantes de la divisi\u00f3n de la Yugoslavia socialista. <\/p>\n<p>No obstante, el liderazgo y las pol\u00edticas del estado imperial cambiaron radicalmente desde finales de los noventa en adelante. El estado imperial del presidente Clinton estaba formado por antiguos representantes de las multinacionales, banqueros de Wall Street y conocidos militaristas y sionistas reci\u00e9n ascendidos. <\/p>\n<p>El resultado fue una pol\u00edtica h\u00edbrida con la que el estado imperial promovi\u00f3 de manera activa las oportunidades de las multinacionales bajo los reg\u00edmenes neoliberales de los pa\u00edses ex comunistas de Europa y de Am\u00e9rica Latina, y ampli\u00f3 los lazos de \u00e9stas con China y Vietnam, mientras llevaba a cabo devastadoras intervenciones militares en Somalia, Yugoslavia e Iraq. <\/p>\n<p>El \u201cequilibrio de fuerzas\u201d dentro del estado imperialista cambi\u00f3 dr\u00e1sticamente, inclin\u00e1ndose a favor de la facci\u00f3n militarista-sionista, a partir del 11 de septiembre de 2001: el ataque terrorista de origen dudoso y las demoliciones de bandera falsa en Nueva York y Washington sirvieron para afianzar a los militaristas que estaban al mando del enorme aparato del estado imperial. Como consecuencia del 11 de septiembre la facci\u00f3n militarista-sionista del estado imperial subordin\u00f3 los intereses de las multinacionales a su estrategia de guerras totales. Esto, a su vez, llev\u00f3 a la invasi\u00f3n, ocupaci\u00f3n y destrucci\u00f3n de la infraestructura civil de Iraq y Afganist\u00e1n (en lugar de aprovecharla para la expansi\u00f3n de las multinacionales). El r\u00e9gimen colonial de Estados Unidos desmantel\u00f3 el estado iraqu\u00ed (en lugar de reorganizarlo en funci\u00f3n de las necesidades de las multinacionales). El asesinato y la migraci\u00f3n forzosa de millones de profesionales cualificados, administradores y miembros del ej\u00e9rcito y de la polic\u00eda paralizaron cualquier recuperaci\u00f3n econ\u00f3mica (en lugar de emplearlos al servicio del estado colonial y las multinacionales) <\/p>\n<p>La enorme influencia militarista-sionista en el estado imperial introdujo importantes cambios en la pol\u00edtica, la orientaci\u00f3n, las prioridades y el modus operandi del imperialismo estadounidense. La ideolog\u00eda de la \u201cguerra global al terror\u201d sustituy\u00f3 a la doctrina de las multinacionales a favor de la \u201cglobalizaci\u00f3n econ\u00f3mica\u201d. <\/p>\n<p>Las guerras perpetuas (los \u201cterroristas\u201d no estaban circunscritos a determinados lugares ni momentos) reemplazaron a las guerras limitadas y a las intervenciones para abrir mercados o instalar reg\u00edmenes favorables a las pol\u00edticas neoliberales que beneficiaran a las multinacionales estadounidenses. <\/p>\n<p>Las guerras en Oriente Medio, el sur de Asia y el norte de \u00c1frica \u2013contra pa\u00edses isl\u00e1micos que se opon\u00edan a la expansi\u00f3n colonial de Israel en Palestina, Siria, el L\u00edbano y el resto\u2013 pasaron a ocupar el centro de la actividad del estado imperial, desplazando a la estrategia para explotar las oportunidades econ\u00f3micas en Asia, Am\u00e9rica Latina y los pa\u00edses ex comunistas de Europa del Este. <\/p>\n<p>La nueva concepci\u00f3n militarista de la construcci\u00f3n del imperio supuso gastos billonarios y no tuvo en cuenta ni se preocup\u00f3 por las ganancias del capital privado. En cambio, bajo la hegemon\u00eda de las multinacionales, el estado imperial intervino para garantizar concesiones de petr\u00f3leo, gas y minerales en Am\u00e9rica Latina y Oriente Medio, y las ganancias de las multinacionales compensaron de sobra los gastos de la conquista militar. La configuraci\u00f3n militarista del estado imperial permiti\u00f3 el saqueo del Tesoro estadounidense para financiar sus ocupaciones, gastando enormes sumas en un ej\u00e9rcito de colaboradores coloniales corruptos, en los \u201ccontratistas militares\u201d privados, y en funcionarios militares estadounidenses responsables de adquisiciones (sic). <\/p>\n<p>Anteriormente la expansi\u00f3n de las multinacionales en el exterior hab\u00eda generado beneficios para el Tesoro de Estados Unidos por el pago de impuestos directos y mediante los ingresos procedentes del comercio y la transformaci\u00f3n de materias primas. <\/p>\n<p>En la \u00faltima d\u00e9cada y media los mayores y m\u00e1s estables beneficios de las multinacionales se han producido en zonas y pa\u00edses donde la participaci\u00f3n del estado imperial militarizado ha sido m\u00ednima: China, Am\u00e9rica Latina y Europa. Donde menos beneficios han obtenido y m\u00e1s han perdido las multinacionales ha sido en las regiones donde la implicaci\u00f3n del estado imperial ha sido mayor. <\/p>\n<p>Las \u201czonas de guerra\u201d que se extienden desde Libia hasta Somalia, el L\u00edbano, Siria, Iraq, Ucrania, Ir\u00e1n, Afganist\u00e1n y Paquist\u00e1n son las regiones donde las multinacionales imperiales han sufrido un mayor deterioro y abandono. <\/p>\n<p>Los principales \u201cbeneficiarios\u201d de las actuales pol\u00edticas del estado imperial son los contratistas militares privados y el complejo militar-industrial-securitario estadounidense. En el exterior, los beneficiarios del estado incluyen a Israel y Arabia Saudita. Por otro lado, los gobernantes clientelistas jordanos, egipcios, iraqu\u00edes, afganos y paquistan\u00edes han guardado decenas de miles de millones en cuentas off-shore. <\/p>\n<p>Entre los beneficiarios \u201cno estatales\u201d se encuentran los ej\u00e9rcitos mercenarios por poderes. En Siria, Iraq, Libia, Somalia y Ucrania tambi\u00e9n se han visto favorecidos decenas de miles de colaboradores en las autodenominadas organizaciones \u201cno gubernamentales\u201d. <\/p>\n<p>El an\u00e1lisis coste-beneficio o la construcci\u00f3n del imperio bajo la protecci\u00f3n del estado imperial militarista-sionista <\/p>\n<p>Una d\u00e9cada y media es tiempo suficiente para evaluar los resultados del dominio militarista-sionista en el estado imperial. <\/p>\n<p>Estados Unidos y sus aliados de Europa Occidental, sobre todo Alemania, lograron expandir su imperio en Europa Oriental, los Balcanes y las regiones del B\u00e1ltico sin disparar un solo tiro. Estos pa\u00edses fueron convertidos en estados vasallos de la Uni\u00f3n Europea, sus mercados conquistados y sus industrias desnacionalizadas. Sus fuerzas armadas fueron contratadas como mercenarios de la OTAN. Alemania Occidental se anex\u00f3 Alemania Oriental. La mano de obra cualificada barata, los inmigrantes y desempleados, aumentaron los beneficios de las multinacionales de la Uni\u00f3n Europea y Estados Unidos. Rusia fue temporalmente reducida a estado vasallo entre 1991 y 2001. El nivel de vida descendi\u00f3 vertiginosamente y se redujeron los programas del estado de bienestar. Aument\u00f3 la tasa de mortalidad. Las desigualdades de clase se ampliaron. Los millonarios y los mil millonarios se apropiaron de los recursos p\u00fablicos y participaron con las multinacionales imperiales en el saqueo de la econom\u00eda. Los l\u00edderes y partidos socialistas y comunistas fueron reprimidos o cooptados. En cambio, la expansi\u00f3n militar imperial en lo que va del siglo XXI est\u00e1 siendo un fracaso muy costoso. La \u201cguerra en Afganist\u00e1n\u201d result\u00f3 una sangr\u00eda de vidas y de dinero y provoc\u00f3 una ignominiosa retirada. Lo que qued\u00f3 fue un d\u00e9bil gobierno t\u00edtere y un ej\u00e9rcito mercenario poco fiable. Ha sido la guerra m\u00e1s larga de la historia de Estados Unidos y uno de sus mayores fracasos. Al final, los movimientos de resistencia nacionalistas-islamistas \u2013los llamados \u201ctalibanes\u201d y los grupos de resistencia antiimperialistas etno-religiosos y naciona<br \/>\nlistas aliados\u2013 dominan las zonas rurales, atacan continuamente las ciudades y se preparan para tomar el poder. <\/p>\n<p>La guerra de Iraq, la invasi\u00f3n y los diez a\u00f1os de ocupaci\u00f3n por parte del estado imperial diezmaron la econom\u00eda del pa\u00eds. La ocupaci\u00f3n foment\u00f3 la guerra etno-religiosa. Oficiales baazistas y militares profesionales se unieron a los islamistas-nacionalistas y formaron un poderoso movimiento de resistencia (EIIL) que derrot\u00f3 al ej\u00e9rcito mercenario chiita apoyado por el imperio durante la segunda d\u00e9cada de la guerra. El estado imperial se vio forzado a volver a entrar y participar directamente en una larga guerra. El coste de la guerra se dispar\u00f3 hasta m\u00e1s de un bill\u00f3n de d\u00f3lares. Se obstaculiz\u00f3 la explotaci\u00f3n del petr\u00f3leo y el Tesoro de Estados Unidos verti\u00f3 decenas de miles de millones de d\u00f3lares para sostener una \u201cguerra sin fin\u201d. <\/p>\n<p>El estado imperial estadounidense y la Uni\u00f3n Europea, junto con Arabia Saudita y Turqu\u00eda, financiaron milicias mercenarias isl\u00e1micas para invadir Siria y derrocar al r\u00e9gimen secular, nacionalista y anti-sionista de Bachar al Assad. La guerra imperial abri\u00f3 la puerta para que las fuerzas isl\u00e1micas-baazistas \u2013EIIL\u2013 se extendieran hasta Siria. Los kurdos y otros grupos armados les arrebataron territorio y fragmentaron el pa\u00eds. Despu\u00e9s de casi cinco a\u00f1os de guerra y crecientes costes militares, las multinacionales de Estados Unidos y la Uni\u00f3n Europea se han quedado fuera del mercado sirio. <\/p>\n<p>El apoyo estadounidense a la agresi\u00f3n israel\u00ed contra el L\u00edbano ha hecho que aumente el poder de la resistencia armada antiimperialista de Hezbol\u00e1. El L\u00edbano, Siria e Ir\u00e1n constituyen en este momento una alternativa seria al eje de Estados Unidos, la Uni\u00f3n Europea, Arabia Saudita e Israel. <\/p>\n<p>La pol\u00edtica estadounidense de sanciones a Ir\u00e1n no ha logrado debilitar el r\u00e9gimen nacionalista y, en cambio, ha cercenado las oportunidades econ\u00f3micas de todas las grandes multinacionales del petr\u00f3leo y el gas de Estados Unidos y la Uni\u00f3n Europea, as\u00ed como las de los exportadores de art\u00edculos de fabricaci\u00f3n estadounidense. China ha ocupado su lugar. <\/p>\n<p>La invasi\u00f3n de Libia por parte de Estados Unidos y la Uni\u00f3n Europea destruy\u00f3 la econom\u00eda y supuso la p\u00e9rdida de miles de millones de d\u00f3lares en inversiones de las multinacionales y la interrupci\u00f3n de las exportaciones. <\/p>\n<p>La toma del poder por el estado imperial estadounidense mediante un golpe de Estado por poderes en Kiev, provoc\u00f3 una poderosa rebeli\u00f3n antiimperialista dirigida por milicias armadas en el Este (Donetsk y Lugansk) y la aniquilaci\u00f3n de la econom\u00eda ucraniana. <\/p>\n<p>En resumen, el control militar-sionista del estado imperial ha conducido a largas y costosas guerras imposibles de ganar que han debilitado los mercados y los proyectos de inversi\u00f3n de las multinacionales estadounidenses. El militarismo ha reducido la presencia econ\u00f3mica imperial y ha provocado movimientos de resistencia antiimperialistas cada vez m\u00e1s amplios, a la vez que ha aumentado la lista de pa\u00edses inviables, inestables y ca\u00f3ticos que escapan al control imperial. <\/p>\n<p>El imperialismo econ\u00f3mico ha seguido obteniendo beneficios en partes de Europa, Asia, Am\u00e9rica Latina y \u00c1frica a pesar de las guerras imperiales y las sanciones econ\u00f3micas que el enormemente militarizado estado imperial ha llevado a cabo en otros lugares. <\/p>\n<p>Sin embargo, la toma del poder en Ucrania por los militaristas estadounidenses y las sanciones a Rusia han erosionado el lucrativo comercio y las inversiones de la Uni\u00f3n Europea en Rusia. Bajo la tutela del FMI, la Uni\u00f3n Europea y Estados Unidos, Ucrania se ha convertido en una econom\u00eda fuertemente endeudada, al borde de la quiebra, dirigida por clept\u00f3cratas totalmente dependientes de los pr\u00e9stamos del extranjero y la intervenci\u00f3n militar. <\/p>\n<p>Al priorizar las sanciones y el conflicto con Rusia, Ir\u00e1n y Siria, el estado imperial militarizado no ha conseguido profundizar y ampliar sus lazos econ\u00f3micos con Asia, Am\u00e9rica Latina y \u00c1frica. La conquista pol\u00edtica y econ\u00f3mica de Europa del Este y partes de la URSS ha perdido importancia. Las guerras perpetuas perdidas en Oriente Medio, el norte de \u00c1frica y el C\u00e1ucaso han mermado la capacidad del estado imperial para llevar adelante la construcci\u00f3n del imperio en Asia y Am\u00e9rica Latina. <\/p>\n<p>La p\u00e9rdida de riqueza, los costes internos de las guerras perpetuas, ha erosionado las bases electorales de la construcci\u00f3n del imperio. Solamente un cambio radical en la composici\u00f3n del estado imperial y una reorientaci\u00f3n de sus prioridades para situar la expansi\u00f3n econ\u00f3mica en el centro de las mismas podr\u00edan impedir el actual declive del imperio. El peligro est\u00e1 en que si el estado imperialista sionista militarista sigue interviniendo en guerras perdidas puede subir la apuesta y deslizarse hacia una confrontaci\u00f3n nuclear: \u00a1un imperio entre cenizas nucleares! <\/p>\n<p><span style=\"color: blue\">Fuente: Resumen Latinoamericano, Producci\u00f3n Riachuelo<\/span><\/span><\/p>\n<div style=\"clear: both;text-align: center\"><a href=\"http:\/\/1.bp.blogspot.com\/-dnLYh5yoly8\/VP5R8b7Vk9I\/AAAAAAAAC8I\/V40QkNEhFHg\/s1600\/COOP%2BRIACHIUELO%2BPRODUCCIONES.jpg\" style=\"clear: left;float: left;margin-bottom: 1em;margin-right: 1em\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" border=\"0\" src=\"http:\/\/1.bp.blogspot.com\/-dnLYh5yoly8\/VP5R8b7Vk9I\/AAAAAAAAC8I\/V40QkNEhFHg\/s1600\/COOP%2BRIACHIUELO%2BPRODUCCIONES.jpg\" height=\"58\" width=\"200\" \/><\/a><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>50 a\u00f1os de guerras imperiales: resultados y perspectivas [Resumen Latinoamericano\/James Petras\/Rebelion, 9 de marzo de 2015] &#8211; En los \u00faltimos 50 a\u00f1os Estados Unidos y las potencias europeas han desatado incontables guerras imperiales en todo el mundo. La ofensiva hacia la supremac\u00eda mundial ha estado envuelta en la ret\u00f3rica del \u201cliderazgo mundial\u201d, y las consecuencias [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"jnews-multi-image_gallery":[],"jnews_single_post":{"format":"standard"},"jnews_primary_category":[],"_joinchat":[],"footnotes":""},"categories":[58],"tags":[167],"class_list":["post-695","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-noticiariachuelo","tag-politica-internacional"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/fmriachuelo.it10.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/695","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/fmriachuelo.it10.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/fmriachuelo.it10.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/fmriachuelo.it10.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/fmriachuelo.it10.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=695"}],"version-history":[{"count":1,"href":"http:\/\/fmriachuelo.it10.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/695\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":22592,"href":"http:\/\/fmriachuelo.it10.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/695\/revisions\/22592"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/fmriachuelo.it10.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=695"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/fmriachuelo.it10.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=695"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/fmriachuelo.it10.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=695"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}